Consejo Estatal para la Prevención del Sida en Jalisco - COESIDA

Alimentación


Beneficios de una buena alimentación.
Los alimentos son importantes para toda persona...
La comida casera nos hace sentirnos seguros, los alimentos nos recuerdan nuestra niñez, nuestro país de origen y nuestra cultura; celebramos los acontecimientos comiendo alimentos especiales en compañía de personas que son importantes para nosotros. Cuando comemos bien, también nos sentimos bien.
Cuando el organismo no recibe una alimentación suficiente, se debilita y no puede desarrollarse o funcionar bien. Una nutrición sana y equilibrada significa comer el tipo de alimentos en las cantidades justas para conservar la salud, mantenerse en forma y pasarla bien.
Una buena nutrición es importantísima tan pronto como una persona adquiere el VIH. Una educación nutricional en esta fase temprana le da a la persona la probabilidad de crearse hábitos sanos de alimentación y tomar medidas para mejorar la seguridad alimentaria en el hogar, especialmente lo que se refiere al almacenamiento y cocción de los alimentos.
 
La nutrición equilibrada y sana es importante
Los cuidados y apoyo nutricionales promueven el bienestar, la autoestima y una actitud positiva ante la vida. Un programa eficaz de cuidados y apoyo nutricionales mejorará de una manera muy importante tu calidad de vida:
- Manteniendo su peso corporal y energía;
- Restituyendo las vitaminas y minerales perdidos;
- Mejorando la función del sistema inmunitario y la aptitud del organismo para combatir la infección;
- Mejorando la respuesta al tratamiento y reduciendo el tiempo y dinero gastados en los cuidados médicos;
- Manteniendo activas a las personas con VIH, permitiéndoles así ocuparse de sí mismos, de su familia e hijos.
 
Nuestro cuerpo necesita nutrientes
Los alimentos son indispensables para la formación, reposición y recuperación de las células y los tejidos, para producir energía con objeto de conservar la temperatura corporal, y permitir el movimiento y el trabajo, para llevar a cabo procesos químicos como la digestión de los alimentos y para proteger al organismo contra las infecciones, ofrecer resistencia y combatir las infecciones, y recuperarse de las enfermedades.
Los alimentos se componen de nutrientes:
Los micronutrientes como las vitaminas y los minerales sólo se necesitan en pequeñas cantidades; en mayores cantidades se necesitan los macronutrientes como los carbohidratos, las proteínas y las grasas. El organismo no puede funcionar adecuadamente si faltan uno o más de estos nutrientes. Una dieta sana y equilibrada proporciona alimentos en las precisas cantidades y combinaciones.
Mejor es prevenir que curar. Cuanto antes comience una persona con VIH a llevar una dieta sana y equilibrada, tanto más saludable se mantendrá. Una vez que se haya adelgazado, es más difícil recuperar el peso perdido debido al cansancio y a la inapetencia.
Es por ello importante acudir con un Nutriólogo o seguir las recomendaciones del médico. 
 
Comer bien, significa consumir una variedad de alimentos.
Ningún alimento por sí sólo contiene todos los nutrientes que necesita nuestro organismo. El consumo de una variedad de alimentos aportará los nutrientes que son indispensables. Además, si se consigue escoger alimentos de temporada, su consumo puede ser placentero, sano y económico.
 
¿Sabias que los adultos y niños con infección por VIH tienen mayores necesidades energéticas que los adultos y niños que no la tienen? Las necesidades energéticas aumentan un 10% en los adultos y niños con VIH, mientras que en los adultos en una fase de sida aumentan de un 20% a un 30%. En cuanto a los niños con VIH que están perdiendo peso, las necesidades energéticas aumentan entre un 50% y un 100% (2005, Recomendaciones OMS)
Cuando una persona adquiere el VIH, el sistema de defensas del organismo –el sistema inmunológico– trabaja más intensamente para luchar contra la infección. Esto aumenta las necesidades de energía y nutrientes.
Una persona con VIH que procure una adecuada alimentación y oportuna ingesta de nutrientes puede no sólo ayudar a que la terapia ARV tenga resultados eficaces sino que contribuirá a regular el metabolismo, a controlar los niveles de colesterol y lípidos o ayuda a regular la función del hígado, por ejemplo. De igual manera, puede contribuir a nutrir a la persona con máxima eficacia en momentos delicados de salud, cuando se presentan situaciones difíciles donde la ingesta de alimentos en sí supone un esfuerzo que puede prever consecuencias grabes en infecciones oportunistas las cuales puedes afectar aún más la salud.
Las vitaminas y los minerales
Las vitaminas y los minerales son indispensables para mantenerse sano. Protegen contra las infecciones oportunistas al asegurar que el revestimiento de la piel, pulmones e intestino se mantenga sano y que el sistema inmunitario funcione adecuadamente. Son particularmente importantes las vitaminas A, C, E, algunas vitaminas del grupo B y minerales como el selenio, el zinc y el hierro. Una dieta mixta, debería proporcionar estas vitaminas y minerales en proporciones suficientes.
 
VITAMINA A
Es importante para mantener sano el revestimiento de la piel, pulmones e intestino
La carencia de ella aumenta la gravedad de las enfermedades como la diarrea, mientras que las infecciones incrementarán la carencia de vitamina A en el organismo.
La encuentras en las hortalizas, la calabaza, las espinacas y acelgas, los pimientos verdes, los calabacines, las zanahorias, el amaranto, los melocotones vellosos, los albaricoques, la papaya y los mangos. En el aceite de palma roja, el maíz amarillo, los camotes naranjas y amarillas, las yemas de huevo y el hígado.
 
VITAMINA C
Ayuda a proteger el organismo de las infecciones y contribuye a la recuperación.
La carencia mas grave de vitamina C se conoce como escorbuto, esta caracterizado por un debilitamiento general del organismo, anemia, encías inflamadas y hemorragias.
Se encuentra sobre todo en los cítricos como naranjas, toronjas, limones, limas, mandarinas, las guayabas, los mangos, los tomates, los jitomates y las papas.
 
VITAMINA E
Protege las células y ayuda a resistir a las infecciones.
Las deficiencia de vitamina E puede producir anemia, pérdida de la fertilidad y distrofia muscular. Asimismo se conocen casos de deficiencia que acabaron en trastornos neurológicos.
La encuentras en las hortalizas de hojas verdes, los aceites vegetales, los cacahuetes y la yema de huevo.
 
GRUPO DE VITAMINA B
Es necesario para mantener sano el sistema inmunitario y el sistema nervioso.
El organismo puede acusar carencias de estas vitaminas si se administran algunos medicamentos para el tratamiento de la tuberculosis.
Entre los alimentos que contienen el grupo de vitaminas B en abundancia figuran los frijoles blancos, las papas, la carne, el pescado, el pollo, la sandía, el maíz, los cereales, los frutos de cáscara, los aguacates, el brócoli y las hortalizas de hoja verde.
 
EL HIERRO
Interviene en el buen funcionamiento de la respiración. Se combina con proteínas para formar la hemoglobina (pigmento rojo de la sangre) y así poder transportar el oxigeno a los tejidos. También sirve para activar el grupo de vitaminas B, estimula la inmunidad y la resistencia física.
La carencia del hierro se manifiesta en anemia
Las hortalizas de hoja verde, las semillas, los productos de cereales de grano entero, los frutos secos, el sorgo, el mijo, los frijoles, la alfalfa, la carne roja, el pollo, el hígado, el pescado, los alimentos de origen marino y los huevos.
 
EL SELENIO
Es un mineral importante porque ayuda a activar el sistema inmunitario, protege las paredes celulares y es un excelente antioxidante.
La deficiencia de selenio provoca adelgazamiento, alteraciones musculares, debilitamiento del organismo, descenso de la vitalidad, fatiga y dolores articulares.
La mayor fuente es el cangrejo, hígado y pescado, también se encuentra en los frutos secos, el trigo, el maíz y el mijo.
 
EL ZINC
Es fundamental para el sistema inmunológico. Forma parte del crecimiento celular y afecta al metabolismo, densidad de huesos y músculos entre otros.
La carencia de él reduce el apetito.
Lo encuentras en carnes, pescado, yema de huevo, carne de cordero, hígado, ostras, aves, sardinas y mariscos.
 
Los macronutrientes
 
PROTEÍNAS
El cuerpo necesita proteína para reparar y producir células nuevas, es muy importante para el crecimiento y el desarrollo de la infancia, la adolescencia y el embarazo.
La carencia de proteínas en el cuerpo afecta el desarrollo de la capacidad intelectual, genera déficit de atención así como el desgaste del sistema inmunológico.
La encuentras en carnes como pollo, pavo, res, cerdo sin grasa, en pescados y mariscos. Además, se encuentra en frijoles moteados, frijoles negros, frijoles porotos, lentejas, chicharos o garbanzos. Nueces y semillas, entre ellas, almendras, avellanas, nueces mixtas, cacahuetes, mantequilla de maní, semillas de girasol o nueces de nogal, soya y sus productos.
 
GRASAS
La grasa es la principal fuente de energía y ayuda al cuerpo a absorber las vitaminas. Es importante para un crecimiento y un desarrollo adecuado y para mantenerlo saludable. Además,  brinda sabor a los alimentos y ayuda a sentirse satisfecho. Son una fuente especialmente importante de calorías y nutrientes para los niños pequeños.
No todas las grasas son buenas, debemos evitar las grasas saturadas como la mantequilla, grasa sólida, manteca de cerdo y cerdo en salmuera.
Las grasas trans, que se encuentran en las grasas vegetales, margarinas, las galletas saladas y dulces, los bocadillos y otras comidas como papas a la francesa, churros, o comida rápida frita.
Se encuentran en los aceites vegetales tales como el de canola, oliva, maíz, girasol. Frutos secos tales como almendras, cacahuates, nueces y avellanas. Pescados como el salmón y carnes magras.
 
CARBOHIDRATOS
La principal función de los carbohidratos es suministrarle energía al cuerpo, especialmente al cerebro y al sistema nervioso. También ayudan al metabolismo de las grasas e impiden la oxidación de las proteínas.
Las carencias de carbohidratos pueden tener consecuencias graves sobre todo en niños ya que limita el desarrollo del cerebro, el sistema nervioso y órganos vitales del cuerpo.
 
Se encuentran en las legumbres tales como frijoles lentejas, habas, garbanzos, cereales y panes integrales, leche y sus derivados, miel y azúcares preferentemente no refinadas, frutas aguacate, albaricoque, arándano, plátano, cereza, ciruela, coco, dátil, frambuesa, fresa, granada, guanábana, guayaba, higo, lima, limón, mandarina, mamey, mango, manzana, maracuyá, melocotón, melón, membrillo, memey, naranja, níspero,  papaya, pera, piña, pitaya, sandía, uva y zapote, y verduras como papas y camotes preferentemente.
 
Como el contenido nutricional de los alimentos puede resultar perjudicado durante la cocción, es preferible hervir, cocer al vapor o freír las hortalizas sólo durante breve tiempo. El agua que se utiliza para eso, se puede reusar en cremas o caldos ya que contiene grandes cantidades de vitaminas y minerales. Es importante también que sepas que las hortalizas perderán parte de sus vitaminas y minerales si se remojan durante mucho tiempo.
 
Evita las intoxicaciones
La mayoría de las intoxicaciones alimentarias pueden evitarse siguiendo algunas normas básicas de higiene las cuales buscan evitar la contaminación en los lugares donde se preparan los alimentos y evitar que los gérmenes se multipliquen en los alimentos y alcancen niveles peligrosos.
 
Higiene personal

  • Lava siempre tus manos con agua limpia y jabón antes, durante y después de preparar los alimentos o de comer, y después de ir al baño. Seca tus manos con una toalla o paño limpios.
  • Utiliza agua limpia, si no debes hervirla siempre antes de ser consumirla.

 
Higiene en la cocina

  • Mantén limpias todas las superficies donde prepares tus alimentos.
  • Usa platos y utensilios limpios para almacenar, preparar, servir y comer alimentos.
  • Lava las hortalizas y las frutas con agua limpia.
  • Cubre los alimentos para impedir que tanto las moscas como el polvo los contaminen.
  • Mantén la basura en un cesto con tapa (y vacíalo con regularidad) para que no cause malos olores y atraiga a las moscas.

 
Cocción y almacenamiento de alimentos

  • Los gérmenes se multiplican más rápidamente en los alimentos calientes. Es recomendable guardar los alimentos en recipientes preferentemente de cristal en el refrigerador.
  • Cuece completamente los alimentos, pero no cocines excesivamente las hortalizas.
  • No almacenes juntos los alimentos crudos y cocidos; utiliza recipientes para evitar el contacto entre estos alimentos.
  • Evita consumir sobras que hayas estado guardadas más de tres días, y si lo haces deberán hervir antes de su consumo.

 
Alimentos animales

  • Cocina adecuadamente la carne y el pescado; no debes comerlos crudos.
  • Revisa bien la caducidad de estos alimentos.
  • Los huevos deben hervirse hasta que queden duros. No comas huevos poco hervidos, huevos crudos, huevos rotos o alimentos que contengan huevos crudos.

 
A las personas con VIH y sida no se les recomienda consumir alimentos en calle ya que será difícil asegurar que se tengan cuidados oportunos para una alimentación sana, que permita evitar infecciones oportunistas como la diarrea.
  
Si tienes problemas para comer...
 
Si no tienes apetito: Intenta comer tus alimentos favoritos (dentro de una dieta sin grasas saturadas). En lugar de hacer 3 comidas grandes cada día, has de 6 a 8 comidas pequeñas. Bebe licuados de proteínas altos en calorías con tus comidas o entre comidas.
Si tienes diarrea: No comas alimentos fritos ni otros alimentos altos en grasas como las papas fritas o la comida rápida. También evita los alimentos altos en fibra. En cambio, come alimentos suaves como pan, arroz y puré de manzana. Pregunta a tu médico sobre la posibilidad de tomar suplementos nutricionales bebibles.
Si tienes llagas en la boca: Evita los cítricos como las naranjas y las toronjas. Evita los alimentos muy calientes o fríos. No consumas comidas picantes. Intenta no comer alimentos duros como las galletas. Usa un popote para beber líquidos.
Si tienes náuseas y vómitos: Evita beber cualquier tipo de líquidos con sus comidas. Haz de 6 a 8 comidas pequeñas cada día, en lugar de 3 comidas grandes. Come alimentos con un sabor suave. Come alimentos a una temperatura media, ni demasiado calientes ni demasiado fríos. Bebe suplementos nutricionales y suero oral. Siéntate y relájate durante 30 minutos antes y después de comer.
 
Una alimentación saludable requiere, en muchos casos, de una educación nutricional que debe promoverse desde la infancia, en el núcleo familiar ya que los hábitos adquiridos en esa etapa son fundamentales para una correcta alimentación en la adolescencia y una prevención de las enfermedades vinculadas a los trastornos alimenticios. Los efectos positivos o negativos de la alimentación tendrán repercusión, tarde o temprano, en la salud.
 
Recuerda que es muy importante consultar a tu médico y solicitarle que te derive con los especialistas del área de nutrición para un asesoramiento de una dieta especial ya que cada persona con VIH-sida es distinta y las necesidades nutrimentales también los son.
 
Tú puedes mejorar tu calidad y estilo de vida. 

Autor: adriana.colqui - Consejo Estatal para la Prevención del Sida en Jalisco - COESIDA
Fecha de actualización: 09/09/2016 - 20:52:45