Consejo Estatal para la Prevención del Sida en Jalisco - COESIDA

Depresión y VIH

Depresión
 
 
La Depresión es un trastorno muy común y es una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial, quienes han pasado por circunstancias vitales adversas (desempleo, luto, eventos traumáticos, vivir con VIH) tienen más probabilidades de sufrir depresión. Sin embargo, existe tratamiento para ésta, la depresión es curable.  Más del  75% de las personas que tienen depresión no reciben tratamiento.
La depresión es uno de los principales malestares que aquejan a los pacientes con infección por VIH, se presenta en torno al 37%, es dos a tres veces más alta la frecuencia,  que en la población general. Es más común en mujeres y adolescentes, y en pacientes con malas redes de apoyo social, asociándose a  una progresión más rápida de la enfermedad, y menor adherencia al tratamiento antirretroviral. El tratamiento antidepresivo ha mostrado beneficios en el manejo de la sintomatología depresiva propiamente, así como en la adherencia a los medicamentos y el consiguiente éxito inmunológico y clínico.
Si la depresión no es atendida oportunamente, se puede convertir en un trastorno de salud mental, incapacitante y crónico, que afecta la vida cotidiana de quien la padece. Algunos síntomas pueden ser cansancio y falta de energía, por lo que incluso las tareas pequeñas requieren un esfuerzo mayor. Falta de apetito y adelgazamiento, o más antojos de comida y aumento de peso. Ansiedad, agitación o inquietud. Lentitud para razonar, hablar y hacer movimientos corporales.
Ahora bien, el hecho  de sentirse triste, de tener pensamientos negativos o dificultad para dormir, no significa necesariamente que se esté deprimido. Los momentos de tristeza, de duda o cuestionamiento forman parte de la vida de todas las personas y esto se puede presentar a lo largo de la vida y en relación a los acontecimientos que se vayan viviendo; las personas experimentan una amplia gama de emociones dentro de su cotidianeidad;  y en esa diversidad de sentimientos, se encuentra la desesperación, el desánimo y la tristeza, ya que son experiencias humanas naturales. No obstante, cuando estas emociones duran mucho tiempo o interfieren en nuestra vida cotidiana, podemos decir que se está enfrentando una depresión. Los especialistas recomiendan no esperar a tener un problema más serio de salud mental, hay que atenderse en cuanto se sienta que no se pueden manejar dichas emociones.
Sí sientes que vives con depresión, pide ayuda y acércate a la atención psicológica.
 
 
La salud mental también es importante atenderla, ya que afecta tu salud física.
 

Autor: karina.zepeda - Consejo Estatal para la Prevención del Sida en Jalisco - COESIDA
Fecha de actualización: 15/07/2022 - 15:52:27